• Forjados unidireccionales: necesitas dos apoyos en los extremos y cuentan con vigas que transmiten las cargas hasta los pilares hasta llegar a la cimentación. Trabajan en una única dirección. Este tipo de forjados están compuestos por bovedillas, viguetas, hormigón, mallazo, encofrado y armado, son los más habituales en edificación.
  • Forjados bidireccionales o reticulado: trasmiten la carga en ambas direcciones. Están formados por casetones compuestos por una retícula entre las que se sitúan unas barras de acero denominadas nervios. La carga es transmitida a los pilares a través de capiteles macizados. Los casetones se pueden quitar para volverlos a utilizar.
  • Forjado de cuerpos huecos o reticulados que disminuyen el peso en la zona neutra de la losa.
  • Losas de hormigón armado: se forman por acero armado y hormigón. Son los que más carga aguantan y trabajan en todas las direcciones.
  • Placas prefabricadas: se forman con prelosas o placas alveolares.
  • Los forjados mixtos de acero y hormigón. Colaborantes: formados por vigas o viguetas de acero, cuentan con una chapa gracada de acero galvanizado y una capa de comprensión de hormigón. Son ligeros y facilitan su colación ocupando poco espacio.
  • Forjado de madera: cuentan con vigas de madera maciza o laminada y un entrevigado, forrado tablas de madera, panel sandwich, o bovedillas recibidas con rasilla y yeso.
  • Forjados sanitarios o soleras ventiladas: se realizan con la unión de piezas de encofrado perdido de diferentes alturas adaptadas a cada proyecto.
  • Forjados Pi o TT: piezas prefabricadas con losas de hormigón.